Actas sobre acuerdos municipales

    El libro más antiguo de actas sobre acuerdos municipales que se conservan en el Ayuntamiento data del año 1849. Los primeros ayuntamientos constitucionales aparecen en el año 1812, coincidiendo con la aprobación de la Constitución de Cádiz. En aquellos tiempos los ayuntamientos pequeños eran meros entes administrativos que no tenían capítulo de inversiones. Dependían económicamente de la Diputación Única de Galicia, después de la Provincial y del Gobierno Civil. Por lo que se ve en las actas de esos años, las corporaciones dedicaban su tiempo en conocer Reales Órdenes y disposiciones, a realizar repartos de utilidades entre los contribuyentes, al cupo de soldados o a contribuir al apoyo de los políticos (Diputados y Senadores) que luego irían a Madrid. Las inversiones en servicios no existían porque se carecía de los más elementales. Los ayuntamientos carecían de autonomía y cualquier decisión para realizar obras dependía siempre de organismos superiores. A veces era la Iglesia quien le pedía al Alcalde que tomase medidas coercitivas. Uno de esos ejemplos aparece en el año 1847 en el que el cura párroco, D. José Mª Carballal, decía: "En vano los sabios que formaron las leyes tan justas y equitativas de nuestra Monarquía se habían fatigado y quedaría sin efecto la intención de los Reyes que las sancionaron si no fueran observadas y los encargados de su ejecución no cumplieran sus deberes. Una de ellas de ser de las Iglesias prohíbe que los casados vivan separados no mediando alguno de los causales que en ellos se especifican. Como reconozco ninguno en D. Juan Meilán, ligado en matrimonio en la isla de Puerto Rico, y en D. Pedro Linares, en el pueblo de Marnou, Reino de Valencia. Pregunté a ambos el motivo por que se avencidaron en Sada sin traer a sus esposas. El primero me confió los motivos que no eran suficientes sin sentencia del juez y que aumentaba el delito del escándalo de adulterio atendida la preñez de la criada. El segundo dice que está aguardando un buque que poco hace salió de La Habana, que por muy velero que sea no va y viene en dos meses, por lo que no podrá estar con su mujer en menos de ese tiempo, pero está en compañía de una criada. ¿Conseguirá el Alcalde arreglar este entuerto?".